Aseguran que “los riesgos ambientales y exposiciones a contaminantes” generan preocupación entre los vecinos.

La reconocida organización no gubernamental Greenpeace pidió a la provincia de Río Negro que no se instale el megabasural de residuos tóxicos de 300 hectáreas en Catriel. El reclamo los realizaron a través de la página www.hagamoseco.org para recolectar firmas.

Los activistas aseguraron que “los desechos a tratar son tóxicos, explosivos y peligrosos para la salud, tienen efectos en el sistema inmunitario y hormonal, son cancerígenos y producen disfunción neuroconductual y problemas de desarrollo. Todos efectos probados por organismos científicos internacionales”.

A su vez, demostraron su preocupación por “los riesgos ambientales y exposiciones a contaminantes a las cuales van a estar expuestos todos los habitantes de Catriel y alrededores”.

“Pueden acumularse en el suelo y pasar al agua y aire, exponiéndonos a todos a través de los fuertes vientos que arrastran sus vapores constantemente. La cuenca del río Colorado está comprometida”, expresaron en el petitorio.