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El caso de Fernando Báez Sosa conmocionó al país con las imágenes violentas de un grupo de rugbiers de Zárate que golpearon al joven hasta quitarle la vida. Por eso, desde varias instituciones que practican este deporte buscan zanjar límites y posicionarse en contra de la violencia. Este es el caso del club Marabunta de Cipolletti, cuya dirigencia informó que aplicarán sanciones a sus jugadores en caso de que participen en hechos de violencia, no solo dentro de la cancha, sino también afuera del club.

Desde el club de rugby cipoleño llevan a cabo reuniones entre integrantes de la institución y profesionales, con el objetivo de elaborar un reglamento interno de prevención, con el que pretenden evitar hechos violentos como los registrados en la costa bonaerense.

El presidente de la institución, Marcelo Cerri, señaló que desde este año, la Comisión Directiva sumará una línea de acción que evalúe determinados comportamientos de los jugadores cuando están fuera de la institución. “Lo que te pasa en la calle, es lo mismo que te pasa en el club”, comparó.

También opinó que “las malas conductas estarán sujetas a sanciones evaluadas por el Comité de Disciplina”. En esa línea, se analizará “qué pasó, si hubo participación, y si se comprueba, se sancionará al jugador, como si lo hicieran dentro del club”, manifestó Cerri.

Además expresó que el problema de la violencia en los jóvenes es “transversal a la sociedad”. En Marabunta apuntan a reforzar el mensaje del “respeto hacia el otro” a partir de la categoría infantil.

Por otro lado puntualizó que el “Estado debe tomar un rol de colaboración con las instituciones para abordar la situación”.

Sobre la relación entre los jóvenes deportistas y el alcohol luego de los partidos agregó que “las prohibiciones no son una solución”, se buscará regular “los terceros tiempos en que se agasaja al equipo visitante y se ingiere alcohol, acotar el consumo y tener un control más estricto”.

Sin embargo, Cerri sostuvo que es necesario hacer un “mea culpa”, y “reconocer que alguna cosa hemos hecho mal como para no lograr incidir en los chicos para que entiendan que el mismo respeto y control dentro de la cancha cuando son golpeados, es el que deben tener afuera”, reconoció. “Queremos que entiendan que son jugadores del Marabunta las 24 horas del día”, agregó.

Por eso, cualquier acción que ocurra en la calle estará sujeta al Comité de Disciplina y se evaluarán los hechos y, en caso de que se compruebe que actuaron mal, serán sancionados.

En ese sentido puntualizó que un caso de expulsión estaría relacionado con “una conducta extrema”, pero consideró que es improbable que eso ocurra. “Venimos trabajando mucho, minimizando el consumo de alcohol y haciendo acciones conjuntas con otros clubes”.

Así mismo sostuvo que “por suerte no tenemos hechos, pero no descartamos que los vayamos a tener, porque es un comportamiento de la sociedad y los jóvenes”, relativizó, y mencionó que en la costa bonarense es común ver a chicos con heladeras que empiezan a consumir alcohol desde muy temprano.

(RN)