Las transferencias no automáticas de Nación se desplomaron en marzo y volvieron a exhibir un reparto discrecional. La Pampa quedó relegada: solo recibe fondos por el acuerdo de deuda previsional, mientras sigue sin percibir el anticipo mensual del déficit y tampoco accede a ATN, aun tras emergencias.
Las transferencias no automáticas del Gobierno nacional a las provincias volvieron a desplomarse en marzo y dejaron en evidencia un esquema de distribución discrecional que vuelve a perjudicar a La Pampa, una de las jurisdicciones más relegadas en el reparto.
De acuerdo al informe de la consultora Politikón, en el tercer mes del año los envíos totalizaron $115.956 millones, con una caída real interanual del 69,1%, en uno de los niveles más bajos de los últimos años.
El análisis remarca además una fuerte heterogeneidad entre provincias, con subas extraordinarias en algunos casos y desplomes superiores al 90% en otros, producto de «la alta distorsión generada por la discrecionalidad de los envíos».
En ese contexto, La Pampa recibió en marzo apenas $5.037 millones, un monto bajo en términos comparativos y con una característica central: prácticamente la totalidad de esos fondos corresponden al acuerdo firmado con Nación para el pago de una parte de la deuda previsional acumulada.
El desglose muestra que:
$5.000 millones fueron por transferencias a la Caja Previsional
$21 millones por jornada extendida
$6 millones por operativos estadísticos
$10 millones por otros conceptos
Es decir, los recursos que llegan a la Provincia no responden a nuevas decisiones de política federal sino al cumplimiento —en tiempo y forma— de un acuerdo parcial por una deuda histórica.
En el acumulado del primer trimestre, La Pampa recibió $15.070 millones, nuevamente explicados casi en su totalidad por ese mismo esquema de pagos.









