Javier Iud (Jefe ARSA), brindó precisiones sobre la crítica situación que atraviesa el servicio de agua potable en la ciudad de Catriel, afectado por el alto nivel de sedimentos y el bajo caudal del Río Colorado.
En diálogo con radio “Alas” (programa “Hoy X Hoy”), El funcionario explicó que la problemática se repite cada verano, aunque este año se agravó notablemente. “Tenemos un doble inconveniente. Por un lado, una turbidez extremadamente alta que obliga a decantar mucho más barro; y por otro, un nivel bajo del río que complica la captación. Eso impacta directamente en la presión y el volumen de agua que llega a la red”, señaló.
Pico de turbidez y recuperación gradual
Según detalló el titular de ARSA, el martes de la semana pasada se registró el pico más severo, con niveles de turbidez que triplicaron el máximo operativo de la planta potabilizadora. “La planta tuvo que detenerse y durante varios días trabajamos solo con las perforaciones, lo que significó una merma cercana a los dos millones de litros diarios para la ciudad”, explicó.
En las últimas horas, el servicio comenzó a mostrar signos de recuperación. “Estamos elevando la presión del sistema. Esta mañana alcanzamos 1,6 kilos a la salida de la planta y con un pequeño incremento más ya podríamos prestar el servicio con normalidad, incluso en los sectores más alejados de la ciudad”, indicó.
Los sedimentos, turbidez y bajo caudal del Río complican la captación de agua
Perforaciones como alternativa
Iud remarcó que, frente al aumento sostenido de la turbidez y la sequía, se avanzó en el fortalecimiento del sistema de perforaciones cercanas al río. “Funcionan como un filtro natural. El suelo entre el río y la perforación permite decantar gran parte del sedimento antes de ingresar al sistema”, explicó.
En ese sentido, destacó que durante el último año, junto al Departamento Provincial de Aguas, se pusieron en funcionamiento tres nuevas perforaciones que dieron resultados positivos. No obstante, aclaró que estas no reemplazan completamente a la planta potabilizadora. “Lo ideal es convivir con ambos sistemas. Cuando la turbidez se dispara, las perforaciones ayudan a sostener el servicio, pero no pueden suplirlo en su totalidad”, remarcó.
Obras pendientes y necesidad de una nueva planta
Consultado sobre el estado de la infraestructura, el jefe de ARSA fue contundente al señalar que la solución de fondo es la construcción de una nueva planta. “Reconstruir un decantador sería solo un parche. Lo que Catriel necesita es una planta nueva”, afirmó.
Recordó además que el Plan Director de Agua quedó inconcluso a mediados de 2023 por falta de financiamiento nacional y que hoy su reactivación es una prioridad para el Gobierno provincial. “Esa obra costaba alrededor de 700 millones de pesos en 2022 y hoy supera ampliamente los 10 mil millones”, precisó.
La misma situación afecta al Plan Director Cloacal, que también se encuentra paralizado. “Es una problemática que se repite en varias ciudades de la provincia debido a la falta de fondos nacionales”, agregó.
Mantenimiento y disculpas a los vecinos
Iud reconoció que el mantenimiento del equipamiento electromecánico presenta dificultades. “Las bombas no tienen una vida útil exacta. Algunas pueden durar años y otras fallar en pocos meses. A veces la falta de repuestos retrasa las soluciones y eso también impacta en el servicio”, explicó.
Para finalizar, el responsable de ARSA pidió disculpas a la comunidad. “Como responsable de la empresa, corresponde disculparme con los vecinos y vecinas. Estamos haciendo todo lo posible desde lo técnico para mitigar una situación natural compleja: un río con mucho sedimento que dificulta la potabilización del agua”, concluyó.
Desde la empresa aseguraron que el sistema continúa bajo monitoreo permanente y que, de mantenerse las condiciones actuales, el servicio debería normalizarse de manera progresiva en las próximas horas.


Javier IUD (ARSA)







