El delegado de Educación en Catriel, Marcelo Bustos, explicó que no hubo suspensión del servicio sino una demora en la provisión de insumos, la cual ya fue resuelta.
En medio de la preocupación de la comunidad educativa, el delegado de Educación de Catriel, Marcelo Bustos, llevó tranquilidad al referirse a la situación del comedor en la Escuela 306, aclarando que no se trató de una suspensión del servicio, sino de un inconveniente administrativo vinculado a la provisión de alimentos.
Según detalló, el sistema de comedores escolares funciona a través de un esquema de licitaciones donde intervienen distintos proveedores encargados de abastecer rubros específicos como productos secos, carnes, frutas, verduras y panificados. En este caso puntual, una de las empresas no había completado la documentación requerida, lo que demoró la habilitación de pagos y generó una interrupción en la entrega de insumos.
Bustos remarcó que la situación no está relacionada con falta de presupuesto ni con decisiones políticas, sino con procedimientos administrativos habituales dentro del Estado. Además, indicó que el inconveniente ya fue solucionado y que los proveedores retomarán el abastecimiento en forma inmediata, permitiendo normalizar el servicio en el corto plazo.
El funcionario también explicó que la comunicación emitida por la institución fue una medida preventiva para informar a las familias sobre la situación hasta que se regularizara la entrega de alimentos, destacando que el comedor atiende diariamente a una matrícula cercana a los 500 estudiantes.
Finalmente, sostuvo que este tipo de situaciones pueden darse dentro del funcionamiento del sistema, aunque aseguró que ya se trabaja para evitar que se repitan, garantizando la continuidad de un servicio clave para la comunidad educativa.









