El perito mecánico armero Julio César Poliserpi brindó detalles de cómo impacta en el cuerpo humano este nuevo dispositivo de seguridad y cuál es el protocolo para utilizarlas.
Este jueves la Legislatura aprobó el uso de armas menos letales para la Policía de Río Negro entre ellas las pistolas tipo Taser. Julio César Poliserpi perito mecánico armero señaló que al ser un método no letal, no produce un daño por ruptura de tejidos como es el paso de un proyectil a través del cuerpo humano.
El especialista que es profesor instructor de tiro detalló cómo impacta en el cuerpo de la persona que recibe una descarga y en qué circunstancias se usa.
“Esta arma produce muchas descargas eléctricas por segundo, lo cual genera una contracción muscular que incapacita al individuo que está sometido a que se pueda mover”, indicó.
Poliserpi señaló que cuando hay agresiones, “de personas con algún tipo de discapacidad mental, que están bajo efecto de psicotrópicos, o armadas con elementos, no convencionales, con un caño, con un cuchillo, con un palo, (que no que no dejan de ser letales utilizados correctamente), la taser es un dispositivo que permite incapacitar al individuo sin generarle mayor daño”.
El protocolo para utilizar las taser
El perito explicó que hay todo un protocolo de utilización que se adecúa a cada una de las instituciones. “Lo más común es que se utilicen binomios, o sea, va un individuo armado con la pistolas Taser y otro individuo no. Primero hay que agotar todas las instancias de disuasión verbal, explicarle que hay que inmovilizarlo, que tiene que dejar la actitud agresiva”.
“Ante el fallo de la medida disuasoria verbal, se decide utilizar el Taser para incapacitar a la persona. Previamente, generalmente, se grita «¡Taser, Taser, Taser!» y se emplea el arma. Es una forma de avisarle al individuo que se va a proceder a utilizar ese tipo de arma”, expuso.
Las características de las taser
Poliserpi comentó que el principio básico de funcionamiento es disparar unos dardos conectados con un alambre a la pistola, que descargan hasta 50000 voltios a bajo amperaje.
“Es importante saber que cuando uno acciona la cola del disparador de la pistola Taser, si no lo suelta a los 5 segundos deja de descargar la energía eléctrica, que es una forma de protección”, señaló.
“En todo caso después, si uno aprieta otra vez el gatillo, se vuelve a producir la descarga. Esto a su vez tiene que ver con la envergadura del agresor. No es lo mismo usar una Taser en una persona de 70 kilos que en una de 150”, comentó.
Detalló que las taser habitualmente traen dos dardos. “Es automática,, se dispara en segundos, milésimas de segundos”, dijo.
El perito indicó que se trata de un arma no tal en comparación con una de fuego. “El arma de fuego causa un daño permanente por la destrucción de tejidos. Aquí la corriente actúa sobre los músculos esqueléticos bloqueando la capacidad de movimiento de forma transitoria, sin secuelas posteriores», detalló.
«Una vez que termina la descarga, el individuo recupera sus capacidades normales de inmediato, facilitando que el personal policial pueda colocarle las esposas y proceder a la detención sin necesidad de golpes o de forcejeos extremos que pongan en riesgo la vida de terceros o de los mismos efectivos”, expuso.
(ANRoca)









