Lo que comenzó como la vida normal de un adolescente amante del fútbol terminó convirtiéndose en una dura batalla diaria. Jesús era un chico que asistía a la escuela, jugaba en la Unión Deportiva Catriel y disfrutaba de las actividades propias de su edad. Sin embargo, un grave accidente en el año 2.021 cambió para siempre el destino de toda su familia.
En diálogo con (www.catriel25noticias.com), su mamá, Ana Becerra, relató el difícil camino que vienen transitando desde aquel episodio que dejó a su hijo con severas secuelas neurológicas y que hoy los impulsa a realizar una campaña solidaria para reunir los fondos necesarios que le permitan acceder a una cirugía con grandes posibilidades de mejorar su calidad de vida.
«Nos dijeron que no sabían si iba a sobrevivir»
Ana recuerda que las primeras horas fueron críticas. Jesús ingresó de urgencia a cirugía durante la noche y permaneció varias horas en el quirófano.
«Los médicos nos dijeron que tenía muy pocas posibilidades de vivir. Al día siguiente tuvieron que volver a operarlo porque surgieron más complicaciones. Le retiraron una gran parte del cráneo para poder salvarle la vida«, recordó.
Tras permanecer cerca de un mes internado en General Roca, regresó a Catriel con un pronóstico poco alentador.
«Nos lo entregaron prácticamente sin esperanzas de recuperación. Nos dijeron que probablemente no iba a recuperar nada.»
Jesús en las inferiores de UDC
Una rehabilitación que permitió pequeños milagros
Lejos de resignarse, la familia comenzó un intenso proceso de rehabilitación.
«Jesús tuvo que aprender todo de nuevo. Era como un bebé. Aprendió nuevamente a hablar, a caminar, a comer. Con muchísimo esfuerzo logró avanzar.»
Gracias al trabajo de los profesionales del hospital local que lo acompañaron, logró recuperar parte de su movilidad e incluso pudo finalizar sus estudios primarios años después del accidente.
«Hoy sigue estudiando. Tiene docentes del CET 21 que vienen a casa y todos destacan su capacidad intelectual. Hace cuentas mentales que muchas veces nosotros no podemos resolver.»
Actualmente se alimenta por vía oral, aunque necesita que toda la comida sea cuidadosamente procesada debido a las dificultades para tragar.
El chico recibe clases de docentes del CET 21 a la que concurria
Una familia cuya vida cambió por completo
Ana explica que el accidente modificó por completo la dinámica familiar.
«Desde ese día nuestra vida cambió al cien por ciento.»
La dedicación permanente que requiere Jesús obligó a reorganizar toda la rutina familiar.
«Hoy necesita asistencia para prácticamente todas las actividades cotidianas. No puede levantarse solo, bañarse, vestirse ni alimentarse sin ayuda.»
La cirugía que podría cambiar su futuro
La esperanza hoy está puesta en una nueva intervención quirúrgica que, según los especialistas que lo atienden en General Roca, podría permitir una recuperación cercana al 80%.
«La doctora (Neuróloga) nos explicó que si podemos hacer esta cirugía Jesús podría recuperar gran parte de su autonomía.»
Sin embargo, el principal obstáculo es económico.
«La operación en sí se realiza en el hospital, pero nosotros debemos comprar todos los insumos, que son extremadamente costosos.»
El monto necesario ronda los 70 a 80 millones de pesos, cifra imposible de afrontar para la familia.
«Ya presentamos toda la documentación, pero nos rechazaron el pedido tanto en el hospital como en la obra social. Por eso no nos queda otra alternativa que salir a pedir ayuda.»
Actualización: luego de la nota publicada en redes sociales por este medio, la familia recibió un llamado de la medica que realiza el seguimiento de Jesús y junto a su mama se encuentra internado en el Sanatorio Juan XXIII. Ana explico a este medio que el joven ha sufrido desnutrición y deben alimentarlo y estabilizarlo para prepararlo para la cirugía. Aun no le confirmaron si la obra social IPROSS cubriría los costos de los insumos. Aguardan esa respuesta.
Un bingo solidario para empezar a reunir fondos
Con ese objetivo organizaron un bingo solidario, que se realizará el próximo 8 de agosto, con la esperanza de comenzar a recaudar parte del dinero necesario.
«Sabemos que con un bingo no vamos a llegar al monto que necesitamos, pero es el primer paso. Después seguiremos organizando otras actividades solidarias.»
La familia también habilitó una cuenta para quienes deseen colaborar económicamente. Cuenta Bco Nacion a nombre de Ana Nilda Becerra. Alias: Beneficio.jesus
Ana sostiene que, pese a todas las dificultades, no pierde la esperanza.
«Lo único que queremos es darle una oportunidad para que pueda volver a hacer muchas cosas por sí mismo. Poder caminar mejor, hablar mejor, comer solo, levantarse, bañarse… tener una vida con mayor independencia.»
Mientras continúa la campaña solidaria, la familia de Jesús apela una vez más a la solidaridad de la comunidad para acercarse al objetivo que podría cambiar definitivamente el futuro del joven Catrielense.
Jesús y su Mamá internados en el Sanatorio Juan XIII

Ana Becerra (mamá de Jesús)









